La TV está bien, los programas están mal.

En el Parque Bustamente un 31 de agosto de este año Cristóbal Briceño – como el compañero de batallas que es – me anima a no dejar de intentar llevar bandas a la TV, me dice que ve mucha tele y que en realidad no hay nada de malo en ella, sino en los programas. Su principal interés reside en el registro y en la cobertura de la TV.

Han pasado unas horas desde que volvimos de “Alfombra Roja” de Canal 13 junto a 11 personas más, el resto de los Fother Muckers y 8 invitados que iban a ser parte de un coro que cantaría “Ola de terror” el single que hoy en día estamos promocionando, pero que como de costumbre intuyo, sonará en 6 meses más en las radios, cuando los Fother Muckers estén tocando otro disco (ya lo están haciendo).

Ese día no se grabó nada para AR. Al llegar al lugar Andrés Súnico nos preguntó dónde estaban nuestros instrumentos, le dije que no traíamos instrumentos, que teníamos un show especialmente preparado para el programa, un gran coro de seguidores de los FM, vestido con camisas leñadoras y jeans negros se pararían detrás de la banda que llevaba chaquetas y pantalones negros con camisetas blancas. Todo lo que harían sería un gran juego de voces para cantar el nuevo single. Se prepararon, la gente faltó a sus trabajos y clases, viajaron desde distintas partes de Stgo para hacer la presentación. Pero esto no era lo que quería AR, ni Canal 13. Ellos querían un “mono” alguien que tocara una canción con playback, haciendo como que cantaba, su mayor oferta era hacer “background” (cuando se canta sobre la pista).

Los FM no son una banda que haga playback, ya es conocido para varios su presentación en Canal Copano, con el hermano menor de Cristóbal de vocalista, Simón cantando sus coros lejos del micrófono, Cristóbal y Héctor dejando sus guitarras. No es lo de ellos y trato de defenderlo cada vez que puedo, la banda toca en vivo o prefiere no tocar. Pero la tentación de llegar de norte a sur con una buen show fue más grande esta vez y acepté que fuéramos a cantar sobre la pista.

A los minutos Andrés Súnico me llama al pasillo y me dice “Diego, no vamos a hacer nada compadre” pregunté por qué y me dijeron que fue porque no había cumplido mi parte del contrato, pregunte cuál parte; los músicos estaban ahí, la pista estaba ahí, la disposición para grabar era inmediata, no entendía en qué había roto el contrato. Luego entendí que no podíamos ir sin los instrumentos, era algo fatal para un programa como AR. Al parecer para ellos no podíamos poner en evidencia que cantábamos sobre la pista, que entendería la gente? Que esto era falso? Que las bandas no tocan en vivo? Que la TV nos miente?

Yo no creo que la gente sea tonta.

Intenté convencerlos y ellos a mí. Les mencioné lo que hacían programas como el Midnight Special, Top of the Pops, programas que inventaron el playback y que jamás limitaron el show de un artista por “hacer el mono”.  Pero no los conocían y a cambio recibía frases como “Lucybell viene y hace playback, estuvo The Kooks e hizo playback”. A lo que únicamente pude responder “Yo no soy Lucybell, no querría jamás que mi banda fuera como Lucybell o The Kooks, no me interesa. Ni siquiera es ofensivo el show, es distinto, sólo eso. ¿Tanto le temen a lo distinto?” – pregunté. Quería que entendieran que lo que presentaba ese día era un show, un verdadero show presentado para la TV.

Lamentablemente como no suelo ser un hombre de mucha paciencia y ante la negativa de ellos de dejarme hablar con cualquier otra persona que tuviera más peso en la producción que Andrés Súnico y el otro tipo que lo secundaba en ese momento, terminé argumentando “Qué hago ahora Andrés? Publiqué que estaríamos en el programa, que digo cuando me pregunten qué pasó? Que Canal 13 no tiene huevos, eso voy a decir. Que mierda”. Mientras caminaba hacia el camarín a explicarles a los cabros el asunto Andrés Súnico me seguía diciendo, “Esa es tu manera de promoción? Amenazar? Ah? Nos vai a reventar ahora? Vai a hablar mal del programa?”, mi única respuesta a lo anterior es, “No puedo hablar más mal del programa, uds ya hablan mal de uds. mismos haciendo lo que hacen”.

En el camarín todos los músicos estaban maquillados y listos para salir cuando les dije que nos fuéramos a casa. Al rato llega el otro Súnico que hace de director y se muestra mucho más accesible que su gemelo. Entre todos le decimos que al menos se den la oportunidad de verlo, grabarlo y si quieren después lo tiran o no, pero que no se limiten a decir que no sin ver el show. Este gemelo acepta y todos se dirigen al estudio. Mientras espero que terminen de maquillar a una corista para seguir a los demás baja el nuevo Súnico, el que se veía más calmado y sólo para darme una de las puteadas más desagradables, ordinarias y violentas que he recibido en mi vida. Ni siquiera mis padres, ni siquiera un micrero o un paco, habían llegado a ese nivel. Probablemente uno de los momentos más humillantes de mi vida. Su razón? Según su hermano yo había dicho que iba a desprestigiar el programa por dónde fuera. Como si yo tuviera el poder comunicacional de Barack Obama.

Me acerqué al estudio, nuevamente para decirle a los muchachos que nos largáramos. Ahí estaba el otro gemelo acusándome como en el colegio con mis amigos. Cristóbal se larga de ahí y los demás siguen intentando hacerlo entrar en razón. A esta altura me siento en las graderías junto al resto, llego justo a la parte en dónde Andrés Súnico se excusa diciendo “Nosotros somos profesionales” a lo que Javiera Naranjo, una de nuestras principales colaboradoras le responde “Ellos también son profesionales, ¿tu crees que porque son músicos no se toman en serio esto?”.

Luego de eso mis oídos dejan de oír ambos argumentos, miro el estudio vacío y pienso en hacer algo como lo que días antes hicieron los mapuches. Pero no, todos tomamos nuestras cosas y nos vamos. Cuando bajo las escaleras de la entrada pienso en el 20% de música chilena que se discute por esos días en el senado, pienso que ninguna ley va a cambiar este tipo de cosas, el respeto por los músicos y la música nacional, que para los medios los músicos no sean más que un relleno, jamás un contenido. Que cancelan programas de contenido musical como Movistar Música, programas que suenan bien y tienen una gran producción, para darle espacio a otros como Son de Calle, que graba con un par de micrófonos en medio de una ciudad infestada de ruidos desagradables en un escenario que hace creer que un músico es más del pueblo porque toca en la Vega, sólo para después tomar su camioneta e irse por el fin de semana a Pirque.

Al final del día, de todas formas, Cristóbal tiene razón; la TV no está mal, pero ciertamente quienes están en ella, tanto delante como detrás, mucha responsabilidad tienen en que nada se sostenga.

1 year ago 24 notes

 

  1. danielgajardo reblogged this from cazador
  2. gtesorieri reblogged this from cazador
  3. santamariadelafeira reblogged this from cazador
  4. pcavendano reblogged this from cazador
  5. raulpinto reblogged this from cazador
  6. itsafire reblogged this from cazador and added:
    encuentro último
  7. angerfearpainagression reblogged this from patasho
  8. paracaidaas reblogged this from cazador
  9. patasho reblogged this from cazador
  10. panschop reblogged this from cazador and added:
    Una cuestión personal: La...mal. Notable, 100% de acuerdo
  11. calisto reblogged this from cazador
  12. cohete reblogged this from cazador
  13. panchonline reblogged this from cazador
  14. xveinticincox reblogged this from cazador
  15. milo1 reblogged this from cazador
  16. cazador posted this